sábado, 28 de mayo de 2011

y que las mañanas sean para recordar
















No sé si son los recuerdos vestidos de risas,
las caricias a escondidas,
o tantos besos que no logramos darnos,
pero hoy me desperté pensando en vos,
y en cortinas azules,
quedarían hermosas en la cocina.

No sé si alguien te nombró
o si solo son estos años
que vienen mal acompañados.
Tal vez sea solo que es abril en Cosquín,
y las hojas se pintaron de miel.

Caminar se vuelve ruido
y las canciones pasean por el río.

Tal vez hayan sido las siestas al sol,
nadando en viento oxidado,
un par de mates con peperina,
o la certeza de que no volverás pronto

pero pensaba en vos
envuelta en sábanas verde-turquesa
y reía…