domingo, 29 de noviembre de 2009

viernes, 13 de noviembre de 2009

algunas promesas duelen más q otras


Te prometo esto:
Nunca me convertiré en la mujer de portarretrato,
no me voy a disfrazar de conformista,
ni bailaré seriamente en la fiesta del vecino.

No voy a usar la ropa que esté de moda,
ni a entibiar pasiones,
ni lograré ser la mujer que te acompañe
en lo que te quede por vivir

No voy a dejar de huir en busca de un imposible,
ni a dejar de intentar alcanzar aquello que nunca se alcanza.
Soy y seré espacio en movimiento,
una criatura de mar en busca de olas,
apurada por la vida,
corriendo en busca de sueños,
mirando hacia el frente.

No busco venderte
Eso que anhelas con la mirada,
esto es lo que soy,
mientras aprendo a vivir
fiel solo a mí misma,
víctima de patrones,
enferma de psicosis ocultas-evidentes,
existencialista romántica del amor

Y me aferro a esta promesa, sincera y eternamente,
juramento a vos y a mí misma,
a no traicionarme,
a destrozarme sin hipocresías de tu mundo.
Escapo de las alegrías industriales,
para refugiarme en mis idealismos utópicos,
para luchar por ellos,
abrazada a ellos,
viviendo por ellos.

Prometo extrañarte en cada paso,
deseándote la felicidad que yo no puedo darte,
queriéndote de la manera en que solo yo sé quererte,
de la única forma en que aprendí a amar.
Recordándote en las mañanas de mayo,
en las siestas de julio
y las noches de verano.

Prometo escribirte mil poemas,
intentando mil veces
extirparte de mi pecho
y entre las lágrimas que lleven tu nombre,
añoraré la vida que pudimos tener
si yo no fuera quien soy

martes, 3 de noviembre de 2009

hoy extrañaba mi cordura...


Quizás, si yo aún fuera dueña de mi cordura, volvería por vos, te aferraría en la noche y viviría feliz entre tus brazos, que son refugio de mil fantasmas, brindaríamos en las noches de luna y seguiría soñando -sin nombrarlo-. Si yo aún gozara de razón, estrecharía el encanto de amarte en lo cotidiano, de decirte cuanto quisieras oír y hasta me convencería que, esa que habla, soy plenamente yo. Si en la confianza de lo mundano, yo me entregara a los besos y alegrías diarias, con vos sería el camino, sin dudarlo-sin fallarte-sin romper mi promesa. Pero hace tiempo que entre mis pasos me entregué a la locura de un imposible, a la búsqueda de lo no-nombrable, a la atroz pérdida de lo existente, y mientras intento responder preguntas equivocadas, y caigo en las tristezas sin razones prácticas, busco…solo busco.
Y, a veces, extraño mi cordura, te extraño a vos en ella, al amor real…pero es pasado ya entre mis raíces, que se han anclado en el tiempo y deambulando despacio, se estampan contra sí mismas, inconscientes peregrinas, viajeras a lo extraño. Me ves y mis ojos no respiran, he perdido el tiempo y me he encontrado en instantes repetidos-congelados-rotos. Soy buscadora de tesoros invisibles, ajena a todo, envuelta en la nada, abrazada a un idea, solo a una simple idea impronunciable…

lunes, 2 de noviembre de 2009

desandando


Desandando el espejismo de esta historia,
descubro cuantas lágrimas me costó tu amor,
un océano
y algunas deudas,
un vestido,
mariposas,
mil poemas,
tu silencio,
los abrazos,
mi mirada
y tus ojos,
caricias rotas,
un dolor,
mi comida,
tres canciones,
un golpe,
cien canciones más,
despedidas en la noche,
gritos,
reconciliaciones,
besos (eternos)
un viaje,
dos valijas,
el libro que nunca empezaste a leer,
esa banda que nos gusta,
una foto en la heladera,
una peluca,
botellas,
dos corazones rotos,
una patada en la pared,
mates,
versos,
tres palabras,
un cuento de veinte páginas,
una llamada,
un par de mensajes,
cinco cartas de amor,
doce rosas
ahora secas,
un cuadro,
tres latas,
mi tristeza
y la tuya
desfilando en la habitación,
un adiós flotando en el aire,
una puerta
y ahora,
solo yo.