domingo, 6 de septiembre de 2009

Fragmento de cuento "En la ola de las perplejidades"



Mirame. ¿ves esta piel? Está hecha de tiernos llantos contra el viento, de voces y recuerdos, del eterno enfrentamiento con la muerte que asedia, y descansa, da la vuelta y regresa, concede momentos y libera al fin. Quiero que me mires. Que me reconozcas, que me sientas más real de lo que ningún ser humano ha sido real. Que no escapes a mi voz, a mis murmullos. Necesito que me veas y me encuentres, inamovible fuerte y frágil como la lluvia de enero, ráfaga de viento que atraviesa un campo desierto. No pretendo darte opciones, alegrarte, ser un espejismo. Soy esto. ¿me ves? Me vuelvo soplo de aire encendido, etéreo. Estallo en las carcajadas de la discordia, me estampo contra la locura, irónica forma de vivir. Me aferro inútilmente a los alcoholes bien servidos, a los encuentros en sábanas extrañas, a las filosofías sobre tu piel. Me encontrarás perdida quizás, inocente petulante, anfibia de patas cortas para la razón. Me verás, quizás, como el reflejo sobre el agua, ilusión de otro tiempo, extraña…
o no me verás, pasarás de largo, quizás sientas solo como el aire frío de mi suspiro te acaricia, sepas que hay algo más allá, un instante,
un eterno espejismo sin misterio.

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