jueves, 10 de septiembre de 2009

instante sin título ni barajas ni posibilidades a que te nombre....


El tiempo vaga despacio, y suena disfrazado de segundos eternos que celan el instante interminable en el que te busco por mi mente. Estás oculto en la excusa del cielo gris que no aclara y en las pequeñas cosas pasajeras que hoy parecen detenidas. El sonido inquietante de gotas de agua contra la vajilla sucia, la insoportable consciencia casi traicionera de saberte escondido en algún lugar del mundo, lejos de este departamento; rondando por las calles. Saber que quizás pensás en mí, y huís igual.
La pava tarda en hervir, el mate se atora en la garganta y deja el sabor amargo de yerba quemada., y entre líneas te hablo a vos.
Pensarte es un letargo emocional que no da treguas ni opciones aunque sea pasajeras, aunque fueran irreales. Si al menos llamaran a la puerta yo tendría el mágico momento de ilusionarme, de creer que tal vez, tus pasos te trajeron conmigo; aunque sé que ni siquiera ese breve instante lo creería. Te conozco lo suficientemente bien para saber cuan lejos estás.
Paso la hoja de un libro que simulo leer ante los espectadores invisibles de mi inconciente que se ríen a carcajadas de mi actuación delirante y extraño hasta los gritos de ira. Porque extrañarte es un menaje de sentimentalismos confundidos con la ironía de no tenerte. No sirven las artificiales respuestas que me propongo, ni el intento constante de no pensarte. Estás en el instante que no te busco en el libro de Cortázar, en la zamba que me propuse no escuchar nunca más, en el mate que cebo lavado y gastado por mis distracciones de mala cebadora, estás en la gota que cae en el baño sin arreglo, y que es siempre la misma, siempre el mismo instante que se repite, nombrándote, una y otra vez.
¡¡Basta!! ¡Este eterno dejavu es una eclipsada parodia de mí misma! Sin lugar a dudas, sin lugar a quiebres, este cuarto ha congelado el tiempo, es una imagen colgada en la pared. “Soy marioneta del destino” y aquí estoy congelada en la espera de quien no va a llegar, con el mismo mate en la mesa, con el libro que no terminará jamás y con la misma gota que cae recordándote en el instante mismo que muere contra un azulejo y nace de vuelta en la canilla.

5 comentarios:

  1. Hasta que se pase,

    "estás en la gota que cae en el baño sin arreglo, y que es siempre la misma, siempre el mismo instante que se repite, nombrándote, una y otra vez".

    La repetición esa que se configura como karma constante e intermitente que se planta (la desgraciada) que amaga pero no se va o al final sin lugar ni a dudas ni a requisitos cae.

    Hasta que al gota caiga la agonía es ansiosa y la calentura una excusa de los bobos.

    Muy lindo mari me encanto el titulo no-titulo. :D

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  2. "...solo me queda el goce de estar triste,
    esa vana costumbre que me inclina
    al sur, a cierta puerta, a cierta esquina"

    jlb

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  3. felipe b. gracias por recordarme a borges, cuya escritura nunca dejara de sorprenderme.

    mar

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  4. GRACIAS BORGES POR EL BOMBÓN ASESINO!!!

    me encanta esa foto, hiciste q saliera aplicado jajajja

    ale.

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  5. ale siempre nos traes lo mejor del arte popular jajaja estabamos demasiados snobs para tu gusto, lo se...

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