miércoles, 16 de septiembre de 2009

amanecer gris


Hoy no quería amanecer sin pensarte, lejano y seguro, bajo tu empecinada idea de no volver. Deambulé por la cama esperando quizás, encontrar tu voz entre las sábanas.
¿No será este lamento un pálido intento de llamarte?
Sé que pensás en mí, recordando alguna vez con dulzura el viejo eterno resplandor que invade por mi ventana.
Das vuelta por el cuarto lastimando con la ausencia del que dejó recuerdos malheridos en el sillón
y mirás como me desperezo de vos en el vapor del mate que dibuja siluetas en mi mañana.
Y te propongo divagar,
Desaparezco del mundo,
me hago añicos contra la ilusoria realidad de la que tanto alardean ciertos sujetos
y dejo escapar esta desesperación por no encajar en tu descripción de felicidad.
Es una cuestión de perspectivas
esta mañana la perspectiva eras vos.
La lluvia que acaricia la ventana trae tu nombre como gota que se estampa contra el vidrio, y sonrío porque sé que lo hacés con esa intención.
Porque cuando te fuiste dejaste tiradas tus irónicas expresiones de conquista,
porque esperabas que yo pensara en vos en una mañana como esta.
Yo quería cumplir.
Pienso en vos entre las líneas del libro que abandonaste para días de llovizna,
tomo el mate y divago un poco más,
antes de huir de este mundo que creamos
solo para amaneceres grises.

1 comentario:

  1. Señora, lindo lindo tenia ganas de leer algo de esto, y la otra critica ya se la hice por chat :D

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